Saltar al contenido
Atendemos vía telefónica y online — visitas presenciales solo con hora agendada.+56 9 4422 1042WhatsApp

20 de noviembre de 2022

Extraer el litio, capacidad y calidad para soportar el desierto

El litio -un metal liviano con un fuerte potencial electroquímico- se ha convertido en una atractiva fuente de ingresos para Chile. De acuerdo con estimaciones de Corfo, los contratos vigentes con los dos principales productores podrían generar más de USD 16.000 millones para el país entre 2018 y 2030, beneficiando al Estado, al desarrollo regional, a la investigación y a las comunidades.

La demanda mundial y el precio de este mineral siguen al alza, con proyecciones que anticipan un crecimiento sostenido. El litio es esencial para la fabricación de vehículos eléctricos, la producción de baterías, la electrónica y aplicaciones médicas. Según datos de Cochilco, la demanda mundial crecería cerca de un 21% anual hasta 2030, mientras que la oferta solo aumentaría un 16% anual, ya que el litio representa una alternativa no renovable al petróleo que “permite avanzar hacia una producción de energía limpia o de bajas emisiones”.

Chile ocupa actualmente el segundo lugar en producción mundial, con cerca de un 32% de la producción global en 2020. Junto a Argentina y Bolivia -conformando el llamado “Triángulo del Litio”- estos países concentran aproximadamente el 70% de las reservas descubiertas del planeta.

Los yacimientos de litio en el norte de Chile, particularmente en el Salar de Atacama, son explotados por Albemarle (Estados Unidos) y SQM (Chile) mediante acuerdos contractuales que preservan la propiedad del salar.

El litio se encuentra tanto en rocas como en salmueras, y en Chile la extracción se concentra en estas últimas. En lugar de la minería tradicional con perforaciones, las salmueras se extraen mediante sistemas de bombas y ductos que dirigen el flujo hacia piscinas de evaporación, aprovechando la energía solar.

Trabajar en el desierto más árido del planeta implica enfrentar condiciones extremas: temperaturas diurnas muy altas que contrastan con noches gélidas, en un ambiente extremadamente árido. A esto se suma el carácter corrosivo de la sal, que desafía la durabilidad de los equipos metálicos. Estas circunstancias exigen maquinaria y equipos que cumplan con estándares rigurosos de resistencia y calidad, maximizando la vida útil operacional y minimizando la frecuencia de reemplazo y el impacto ambiental.

Esta realidad ha llevado a que las operaciones mineras de litio elijan los motores Beinei de Rasa Motores -“los azules”- para sus sistemas de bombeo. La calidad que les permite resistir “las condiciones de trabajo y el clima”, sumada a tableros de control que optimizan la eficiencia y extienden la vida útil de los equipos reduciendo el impacto ambiental, ha llevado a que la industria los elija durante tres años consecutivos, generando oportunidades de mejora continua para sostener operaciones en el desierto más árido del mundo.

¿Tienes dudas sobre qué equipo necesitas?

Hablar con Rasa Motores